Cancer Coach

Qué es el COACHING

Imagen Autor
MEDITACIÓN TONGLEN II: LA PREPARACIÓN PREVIA
Busca lograr un estado AMOROSO Y COMPASIVO pleno y activo antes de poder ofrecérselo a quien SUFRE.

Fecha: 24/10/2020

Imagen
ANTES DE TONGLEN, CONECTAR CON TU SER DE AMOR:
TONGLEN, que significa “dar y tomar”, es una poderosa herramienta para afrontar el sufrimiento, tanto ajeno como propio. Cuando una persona sufre, tiene el “corazón” bloqueado, y solo percibe sufrimiento en su existencia. Manifestar compasión en esas circunstancias facilita que encuentre la salida a su sufrimiento, ya que, independientemente de la cantidad de malestar que experimente, su estabilidad interior seguirá presente y con ella todos sus fortalezas y valores.

Antes de practicar Tonglen, se recomienda hacer brotar el amor y compasión, dado que en el momento de “entregar” tu compasión, necesitas tener todo el poder de tu interior adecuadamente activado. Como para que surja la compasión, se necesita un amor que la sustente, las primeras prácticas van dirigidas a la conexión firme de la capacidad amorosa. Una de ellas puede ser como la siguiente:
 

I. ABRIR EL MANANTIAL DE LA BONDAD AMOROSA:
Calma tu mente durante unos minutos, hasta que seas capaz de percibir la luz de la consciencia. Puedes usar seguir la respiración o cualquier otro método que facilite soltar el continuo de pensamientos que genera y gestiona la mente (=esa cháchara incesante de pensamientos en la cabeza).
 
Una vez en ese estado amplio, luminoso y sensitivo, conéctate con experiencias de tu pasado en las que hayas experimentado en primera persona “AMOR(=amor puro, incondicional).
 
Recréate pues primero en recordar e incluso visualizar el amor con alguien que te lo dio de forma intensiva y definitoria. ¿En quién estás pensando? Pues ahora visualiza la persona, los momentos vividos intensamente amorosos y llénate del amor que sientes. Busca en tus recuerdos, ¿quizás tu infancia? ¿quizás tus padres? ¿quizás amigos? Busca ese momento que te conmovió de verdad.
 
Esta técnica en budismo y Programación NeuroLingüística (PNL) la llamamos VISUALIZACIÓN, y te va a permitir experimentar esos momentos de profundo y sincero amor como si los estuvieras viviendo en este momento. Y ese es justo el objetivo. Deja ahora que este pequeño manantial que está brotando, te lleve completamente y siente un profundo y sincero agradecimiento hacia esos momentos, hacia esas personas, hacia tu propia vida.
 
Desde ahí, extiende ahora todo ese amor hacia tus allegados, hacia las personas de tu vida, y poco a poco llévalo hasta los menos cercanos y la totalidad de la humanidad, incluyendo esas personas que crees que “te hacen la vida menos agradable”. Permítete ser generoso en medio de ese vórtice de energía bondadosa que acabas de generar en ti. Siéntete uno con todo.
 
Mantente a voluntad en ese estado mental durante unos 15 a 20 minutos y luego sal de él sin perder el estado mental. Lo ideal es que repitas este ejercicio diariamente durante unos días, quizás una semana. Hasta que el amor que experimentas en la intimidad salga y se manifieste naturalmente con todos los seres que te rodean cotidianamente. Mejor que no comuniques a nadie tu práctica personal, deja que el mundo lo perciba y que perciba el cambio en ti. Sé un ejemplo, sé una buena representación de ese amor.
 
Ahora que tu mente sabe permanecer en estado amoroso puedes hacer el siguiente paso.
 

II. CONSIDÉRATE IGUAL QUE LOS DEMÁS: HAZ UNA REFLEXIÓN.
¿Cuánto más crees que hay en ti respecto a los otros seres humanos del planeta: igualdad o diferencias?
 
-¿Acaso ellos no creen tener un cuerpo lleno de huesos, carne y fluidos como la sangre? -¿Acaso ellos, al igual que tú, no buscan su camino a la felicidad y sienten miedo del sufrimiento?
 
Entonces, sábete un ser similar a los demás. Siéntete uno con ellos, pon el foco en tus semejanzas y no en las diferencias: ¡¿para qué crees que nos referimos al “otro” como a un “semejante”?! Para tomar conciencia de que somos semejantes, similares, factor que facilita que nos podamos ver fácilmente en el lugar del otro, y que nos permite sentirnos acompañados por similares y no por extraños ni enemigos.
 
Tras esa reflexión, lleva las conclusiones a tu meditación. Una vez estás en estado amoroso, recuerda tus reflexiones y llévalas a tu estado mental. Verás que de una forma natural ese amor que sientes se refuerza con la presencia de ese tipo de pensamientos. Que en tu meditación surja la motivación de compartir tu versión amorosa con muchos más seres. Que la sensación de conexión irrompible con ellos sea una experiencia que te haga más grande y tu luminosidad de expanda ilimitadamente.
 
Mantente en ese estado por unos minutos y vuelve salir de la meditación sin perderlo. A medida que vayas aplicándote de esta forma verás como en tus conversaciones cotidianas se irán reforzando las expresiones: nosotros, somos lo mismo, lo que nos une… Y menos: yo, soy diferente, para mí es importante…
 
Permite que el amor brote y se manifieste sin impedimentos hasta que redescubras que amar te libera de tus emociones aflictivas y oscurecimientos, te da alas para elevarte a tu versión más sublime.
 
Una vez consolidado ese estado, quizás una semana de práctica, puedes pasar al siguiente nivel, compartirlo con los demás: “LA COMPASIÓN”.
 
III. INTERCÁMBIATE POR EL “OTRO”:
Las mentes no entrenadas pierden su luz ante el sufrimiento de los demás. Es habitual que la empatía mal entendida nos conduzca a un proceso simpático descontrolado y acabemos sufriendo lo mismo –supuestamente- que el ser sufriente. La empatía nos coloca en el lugar del otro sin sufrir lo que el otro sufre, pero la simpatía nos lleva a sentir lo mismo y unirnos a su sufrimiento.
 
Ahora ya sabes que la forma más inteligente de preservar y potenciar tu luz es precisamente compartiéndola con los demás. Es un DAR PARA MANTENER, además de recibir ese sentimiento que intentas compartir. Y para ello hay que cambiar alguno de los patrones automáticos que surgen en nuestra mente ante un ser sufriendo.
 
Reflexiona: Cuando ves a una persona sufrir, sientes un deseo natural y humano de querer que cese su sufrimiento, y también habitualmente podemos sentir impotencia de no poder o saber ayudarle. Quizás creemos que en esos momentos no hay nada que podamos hacer. Pues bien, la propuesta es que practiquemos una sana empatía, o sea, compasión (=el deseo amoroso de buscar que cese el sufrimiento del otro; nos unimos al otro, no a su sufrimiento).
 
Es decir, trata sinceramente de comprenderle, qué sentirá, cómo lo llevaría yo si estuviera en su situación, pero desde su punto de vista (=desde su mapa del mundo, no desde el tuyo). No hace falta que te sientas sufrir igual que él (eso sería simpatía, y sería contraproducente, pues saldríais los dos perjudicados). Simplemente comprende qué sucedería si en vez de ser él, fueras tú.
 
¿CÓMO TE GUSTARÍA A TI ser tratado, acompañado y comprendido EN ESA MISMA SITUACIÓN?.
¿Qué es lo que más valorarías de los demás en ese momento?.
 
¿No decías que no sabías qué hacer?. Pues ahora ya sabes lo que a ti te gustaría que el otro hiciera por ti para ayudarte. HAZLO sin demora y siéntete compasivo y bondadoso. Verás lo bien que te sientes al conseguir que el otro se sienta mejor.
 
Es sin duda esta la práctica que más puede debilitar a tu mini-yo (ego), pues tu ego siempre pretende sacar tajada de todo, ver al otro como un medio, buscando tu beneficio teórico (que nunca llega así) en el perjuicio del otro (que acaba siendo de los dos).
 
Ahora es el momento de llevar los resultados de tu reflexión a la meditación. Recuerda que no tienes que perder tu estado amoroso, si lo haces ya no conseguirás desarrollar compasión. Estate atento y presente por si surgen emociones como: pena, lástima, pesadumbre, frustración, miedo… si así ocurriera, respira profundamente y vuelve al estado amoroso de luz.
 
Una vez estés en tu estado amoroso, haz que aparezcan en tu mente imágenes, lo más actuales posible, en las que te has relacionado con sufrimientos y actúa ante ellos de la forma que has considerado mejor en tus reflexiones previas. Esta visualización te permite ampliar la visión en cuanto al rol que uno tiene ante el sufrimiento de los demás. Cuando se consigue no buscas sufrir con el otro, como habitualmente hacemos en nuestra sociedad, sino que quieres ayudarle a que él salga del sufrimiento sin entrar tú con él.
 
Para que este estado se estabilice en ti es importante que vayas aplicando tus descubrimientos en tu vida cotidiana. Sorpréndete de las oportunidades que te da la vida para manifestar tus avances meditativos.
 
Mantente unos días con esta meditación y pasa al siguiente eslabón:

IV. A TODOS LOS SERES SIN EXCEPCIÓN:
Divide a los seres en tres grandes categorías: queridos, rechazados e indiferentes.
 
Este ejercicio es para desarrollar ECUANIMIDAD y por lo tanto poder mantener nuestro estado amoroso-compasivo ante cualquier ente que aparezca en nuestra mente.
 
  1. Empieza con los SERES QUERIDOS. Estando en meditación, permite que aparezca en tu mente uno de esos seres que solo su presencia hace que te sientas bien. Mantente plenamente luminoso, comparte sin limitaciones tu estado con ese ser, haz que sienta lo mismo que estás sintiendo tú (pongo en simpatía contigo). Siente la expansión interior, la no diferencia entre ese ser y tú. Disfruta del momento.
  2. Ahora trae a tu mente un ser de los INDIFERENTES, uno de esos seres con los que te encuentras en tu día a día, quizás no sabes ni cómo se llama ni dónde vive, o quizás sí, pero lo que le ocurre no te modifica, su vida y sus decisiones no te afectan. Esa es la idea de indiferente, que su presencia no modifica tu estado mental
    • ¿Qué pasaría si ese ser fuera tu hermano, tu novia, tu familiar…? La relación que tenéis ahora es puramente circunstancial. La diferencia entre un ser querido y un indiferente es: la vida. Es complejo generar relaciones potentes con todos los seres.
    • Pero ahora, en tu meditación, estás plenamente con ese ser; superas las limitaciones y aprendizajes que te ha aportado la vida y te centras en ese ser como el centro, el que permanece en tu luminosidad. 
    • Comparte tu mejor energía con ese ser, sin límites, supera tus creencias limitantes, tus suposiciones, tus historias.
    • Haz de este momento el más significativo de tu vida. Haz que ese ser se llene de tu luminosidad y disfruta plenamente de ello. 
    • Cuando lo hayas conseguido puedes ir incorporando a más indiferentes a tu meditación. Recuerda mantener siempre tu estado amoroso.
  3. Ahora ya estás preparado para el tercer grupo de seres: LOS QUE TE GENERAN RECHAZO, los que solo su presencia apagan tu luz natural, esos que solo pensar en ellos ya te modifican tu estado luminoso. Y sí, el trabajo es el mismo que con los otros dos grupos: 
    • Tráelos a tu meditación y llénalos de amor incondicional, hazlos que sonrían, que disfruten, que sientan lo mismo que tú.
    • Consigue que la conexión que tienes con ese ser sea luminosa, que deje de ser un enemigo de tu mejor estado.
    • Dependiendo de la relación que tengamos con ese ser nos va a costar más mantenernos en luminosidad, pero no hay duda de que con el tiempo y la práctica el milagro irá aconteciendo y descubriremos algunos de los misterios más ocultos sobre cómo la mente crea el sufrimiento.
Porque nuestro conflicto no es con lo que él/ella es, sino con nuestro pensamiento-juicio sobre él/ella. El conflicto surge cuando creemos en nuestros “debería ser” y no en lo que “es” en verdad.
 
La capacidad de hacernos sufrir que tienen los demás se la damos nosotros. Cuanto más nos responsabilizamos y comprometemos con cuidar y proteger nuestro estado interior, MÁS LIBRES somos para manifestar y ser lo que verdaderamente somos (=amor) y desde ahí retroalimentar a todo lo que nos rodea
 
En esta preparación PRELIMINAR a la propia meditación de dar y recibir del TONGLEN vemos que hemos potenciado tanto nuestro amor como nuestra compasión, pues son dos caras de la misma moneda.
 
Es clave ir de menos a más dificultad, y empezar por seres que espontáneamente nos hacen brotar nuestro verdadero ser de amor, y llegar a incluir en nuestra meditación a aquellos “enemigos” emocionales que resultan ser NUESTROS VERDADEROS MAESTROS. Pues, ¿quién si no te lo está poniendo más difícil? ¿quién te reta más a sacar lo MEJOR DE TI? ¿QUIÉN TE ENSEÑA MEJOR QUIÉN ERES?
 

Si deseas formarte como COACH para ser un facilitador del cambio que otras personas necesitan en sus vidas:
asturias@escuelaeuropeadelideres.com

SI deseas recibir SESIONES GRATIS por coaches en formación:
dcalvo@escuelaeuropeadelideres.com

Si deseas recibir ayuda en tu situación de vida complicada (afrontamiento, duelo, gestión emocional, gestión del tiempo...): ​
dhousev@gmail.com (666 908 999).

 
Autores:
  1. Lama Ngawang Dorje Dondrub (Presidente de Sangha Activa; Meditador experto desde hace 35 años)
  2. Dr. David Calvo Temprano (Director EEL Asturias; Health Coach & Practitioner PNL).

Compartir en:
MEDITACIÓNTONGLENAMORCOMPASIÓNINCONDICIONALBONDADECUANIMIDADPRELIMINARESVISUALIZACIÓN